La oclusión total crónica (CTO) es una enfermedad vascular avanzada caracterizada por la obstrucción completa de una arteria coronaria durante al menos tres meses. Esta situación provoca que no pueda garantizarse un flujo sanguíneo suficiente al músculo cardíaco y puede dar lugar a hallazgos clínicos asociados con la isquemia miocárdica.
Los síntomas de la oclusión total crónica suelen manifestarse como dolor torácico que aumenta con el esfuerzo, falta de aire y disminución de la capacidad de ejercicio. En algunos pacientes, los síntomas pueden ser leves debido al desarrollo de circulación colateral; sin embargo, la enfermedad coronaria grave subyacente continúa presente.
El diagnóstico de la oclusión total crónica se establece con certeza mediante angiografía coronaria, en la que se visualiza la obstrucción completa de la luz vascular. Los métodos de imagen no invasivos y las pruebas de esfuerzo desempeñan un papel complementario en la evaluación de la viabilidad miocárdica y de la isquemia.
El tratamiento de la oclusión total crónica puede incluir tratamiento médico, intervención coronaria percutánea o cirugía de bypass coronario. La elección del tratamiento se determina según el estado clínico del paciente, la gravedad de los síntomas y las características anatómicas; el objetivo es controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Lo que debe saber | Información |
Definición | La oclusión total crónica (CTO) es la situación en la que la obstrucción completa de una arteria coronaria (vaso cardíaco) persiste durante al menos 3 meses. Esta obstrucción suele producirse debido a una placa aterosclerótica y a un trombo que se desarrolla sobre ella. |
Frecuencia de aparición | La CTO puede detectarse en aproximadamente el 15–30 % de los pacientes sometidos a angiografía coronaria. Se observa con mayor frecuencia en la arteria coronaria derecha, pero puede desarrollarse en todas las arterias coronarias epicárdicas. |
Mecanismo de formación | Como consecuencia de la aterosclerosis se produce una acumulación de placa en la pared vascular. Con el tiempo, la placa progresa y cierra por completo la luz del vaso. En una obstrucción de larga duración, en el segmento vascular se desarrolla una estructura fibrótica y calcificada. |
Factores de riesgo | El tabaquismo, la hipertensión, la diabetes mellitus, la hiperlipidemia, la obesidad, la edad avanzada y el sexo masculino son factores de riesgo importantes. |
Síntomas | Pueden observarse angina estable (dolor torácico con el esfuerzo), falta de aire y disminución de la capacidad de ejercicio. En algunos pacientes, los síntomas pueden ser leves o inexistentes debido a una circulación colateral bien desarrollada. |
Circulación colateral | En una obstrucción prolongada, los vasos colaterales que se desarrollan a partir de vasos vecinos proporcionan parcialmente la irrigación del músculo cardíaco. Esta situación puede reducir la gravedad de los síntomas, pero no proporciona una protección completa. |
Métodos diagnósticos | La angiografía coronaria es el patrón oro en el diagnóstico. Además, pueden utilizarse la angiografía coronaria por TC, las pruebas de esfuerzo y los métodos de imagen de perfusión miocárdica. |
Características angiográficas | La obstrucción completa, el flujo TIMI 0, la fibrosis marcada y la calcificación en el segmento ocluido son características típicas. La estructura del capuchón proximal y distal (cap) influye en el éxito de la intervención. |
Opciones de tratamiento | Pueden aplicarse tratamiento médico (fármacos antianginosos, antiagregantes plaquetarios, estatinas), intervención coronaria percutánea (PCI) y, en pacientes adecuados, cirugía de bypass coronario (CABG). |
Características de la PCI | La CTO-PCI es un procedimiento técnicamente complejo. Se utilizan guías especializadas, microcatéteres y técnicas avanzadas (abordajes anterógrados y retrógrados). |
Objetivos del tratamiento | Se pretende reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida, preservar la viabilidad miocárdica y, en algunos pacientes, mejorar la función ventricular izquierda. |
Posibles complicaciones | Pueden producirse perforación, disección, nefropatía por contraste, arritmia y, en raras ocasiones, infarto de miocardio. |
Pronóstico | Una revascularización exitosa puede reducir los síntomas y aumentar la capacidad funcional. Sin embargo, el pronóstico depende de la enfermedad vascular concomitante, de la función ventricular izquierda y del perfil de riesgo general del paciente. |
Seguimiento | Son necesarios controles cardiológicos regulares, un manejo agresivo de los factores de riesgo (presión arterial, lípidos, control glucémico), cambios en el estilo de vida y la continuación del tratamiento farmacológico. |

Prof. Dra. Kadriye Kılıçkesmez
Cardiología, Cardióloga intervencionista – Interventional Cardiologist
Prof. Dra. Kadriye Orta Kılıçkesmez es una de las figuras destacadas en el campo de la cardiología en Turquía. Nació el 24 de enero de 1974 en Tekirdağ. Tras completar su formación universitaria en la Facultad de Medicina Cerrahpaşa de la Universidad de Estambul, eligió la cardiología como especialidad y realizó su formación especializada en el Instituto de Cardiología de la misma universidad.
Después de trabajar durante un breve período en el Hospital Estatal de Çorlu y en el Hospital de Servicio de la Fundación Turca del Riñón, regresó al Instituto de Cardiología de la Universidad de Estambul. Kadriye Kılıçkesmez, que continuó allí su carrera académica, se convirtió en profesora asociada en 2012. Posteriormente, trabajó en el Royal Brompton en intervenciones coronarias complejas, imagen intracoronaria CTO y enfermedades cardíacas estructurales, y escribió artículos científicos. En 2015, fue designada por la universidad para fundar la clínica de cardiología y el laboratorio de angiografía de Şişli Etfal. Kadriye Kılıçkesmez, quien se convirtió en profesora en 2017, fundó en 2020 la clínica de cardiología y el laboratorio de angiografía del Hospital Prof. Dr. Cemil Taşçıoğlu y aseguró que la clínica se convirtiera en una clínica de formación.
Ver más¿Qué es la oclusión total crónica (CTO)?
La oclusión total crónica (CTO) es la situación en la que una arteria coronaria está completamente obstruida desde hace al menos tres meses. Generalmente se desarrolla como consecuencia de la aterosclerosis y puede provocar dolor torácico (angina) y falta de aire al reducir el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco. El diagnóstico se realiza mediante angiografía coronaria. Entre las opciones de tratamiento se encuentran el tratamiento médico, la intervención coronaria percutánea o, en pacientes adecuados, la revascularización quirúrgica. Una evaluación temprana es importante para prevenir complicaciones cardíacas.
Causas y factores de riesgo de la CTO
En el desarrollo de la CTO intervienen múltiples factores. La causa más común es el proceso denominado aterosclerosis, en el que se acumulan placas grasas en las paredes vasculares. Estas placas crecen con el tiempo, estrechan el vaso y finalmente pueden obstruirlo por completo. Los principales factores que aceleran el desarrollo de la CTO o aumentan su riesgo son los siguientes:
- Edad: el riesgo de arteriosclerosis aumenta con la edad.
- Predisposición genética: antecedentes familiares de enfermedad cardíaca a edad temprana.
- Presión arterial alta (hipertensión): presión excesiva y continua sobre las paredes vasculares.
- Colesterol alto (hiperlipidemia): especialmente niveles elevados de colesterol LDL (“malo”).
- Diabetes: un nivel alto de azúcar en sangre puede dañar los vasos.
- Tabaquismo: fumar daña las paredes vasculares y desencadena la formación de placas.
- Obesidad: el exceso de peso afecta negativamente a la presión arterial y a los niveles de colesterol.
- Estilo de vida sedentario: falta de actividad física.
- Inflamación crónica: procesos inflamatorios prolongados en el organismo.
La presencia simultánea de estos factores de riesgo aumenta de manera significativa la probabilidad de desarrollar una CTO. En algunos casos, una CTO también puede desarrollarse en pacientes que anteriormente se sometieron con éxito a una angioplastia o a una cirugía de bypass. Esta situación puede presentarse cuando los stents colocados se vuelven a obstruir con el tiempo o cuando los injertos de bypass pierden su funcionalidad.
Síntomas de la CTO: ¿qué debe observarse?
Los síntomas de la oclusión total crónica pueden variar de una persona a otra según la localización y el tamaño de la obstrucción, así como la capacidad del corazón para adaptarse a esta situación. Mientras que algunos pacientes no presentan síntomas marcados, otros pueden enfrentarse a molestias graves. Los síntomas más comunes son los siguientes:
- Dolor torácico (angina de pecho): este es el síntoma más frecuente. Aparece en situaciones en las que aumenta la necesidad de oxígeno del músculo cardíaco, como la actividad física, el estrés o el clima frío. El dolor suele sentirse en el centro del pecho y puede irradiarse al brazo, al cuello, a la mandíbula o a la espalda. La angina suele aliviarse con el reposo.
- Falta de aire (disnea): la falta de aire que se siente especialmente durante el esfuerzo o al estar acostado puede ser una señal de que el corazón no puede bombear suficiente sangre.
- Fatiga y debilidad: puede producirse una disminución general de la energía cuando el corazón no puede transportar suficiente oxígeno.
- Palpitaciones: pueden sentirse latidos irregulares o acelerados.
- Náuseas y sudoración: aunque son más raros, son síntomas que pueden observarse especialmente durante un infarto.
- Mareo o sensación de desmayo: puede aparecer cuando el cerebro no recibe suficiente sangre.
Especialmente el dolor torácico de larga duración que aumenta con el esfuerzo es una seria señal de advertencia y debe consultarse obligatoriamente con un especialista en cardiología. En algunos pacientes puede desarrollarse una circulación colateral capaz de proporcionar un flujo sanguíneo alternativo a la zona irrigada por el vaso obstruido. Estas colaterales pueden reducir la gravedad de los síntomas, pero no eliminarlos por completo. Por ello, incluso en ausencia de síntomas, la presencia de una CTO representa un riesgo importante.
Métodos de diagnóstico de la oclusión total crónica (CTO)
El diagnóstico de la CTO se realiza utilizando la historia clínica del paciente, la exploración física y diversas técnicas de imagen cardíaca. Un diagnóstico correcto es de importancia crítica para determinar el método de tratamiento más adecuado.
- Anamnesis y exploración física
El cardiólogo pregunta detalladamente por las molestias del paciente, los antecedentes familiares, el estilo de vida y otros problemas de salud existentes. Se evalúan el carácter del dolor torácico, su duración, los factores desencadenantes y los elementos que lo alivian. En la exploración física se controlan la presión arterial, el pulso y se auscultan los sonidos cardíacos y pulmonares. Esta primera evaluación puede reforzar la sospecha de CTO y orientar hacia estudios adicionales.
- Electrocardiografía (ECG)
El ECG es una prueba simple e indolora que registra la actividad eléctrica del corazón. En la CTO suelen observarse cambios inespecíficos en el ECG. Sin embargo, puede ayudar a evaluar el daño ocurrido en el músculo cardíaco o el estado general del corazón. Incluso si el ECG en reposo es normal, pruebas como el ECG de esfuerzo o la monitorización Holter pueden revelar signos de isquemia (falta de oxígeno) que aparecen durante el esfuerzo.
- Ecocardiografía (ECO)
La ECO es un método que evalúa la estructura, el tamaño y las funciones del corazón mediante imágenes ecográficas. En presencia de CTO, con la ECO puede determinarse qué región del corazón presenta una reducción o interrupción del flujo sanguíneo (alteraciones del movimiento de la pared). También proporciona información sobre la función general de bombeo del corazón (fracción de eyección).
- Pruebas de esfuerzo (ECG de esfuerzo, gammagrafía, ecocardiografía de estrés)
Estas pruebas evalúan el rendimiento del corazón bajo esfuerzo físico. Mientras el paciente camina o corre a una determinada velocidad (ECG de esfuerzo) o se acelera el corazón con medicamentos, se monitorizan el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco y los movimientos de la pared mediante ECG, gammagrafía cardíaca o ecocardiografía. En presencia de CTO, durante o después del esfuerzo pueden aparecer signos de isquemia (cambios en el ECG, disminución del flujo sanguíneo, deterioro de los movimientos de la pared). Estas pruebas son importantes para determinar la gravedad de la enfermedad y la capacidad de esfuerzo del paciente.
- Angiografía coronaria (cateterismo cardíaco)
La angiografía coronaria se considera el patrón oro en el diagnóstico de la CTO. En este método invasivo, un catéter fino (tubo de plástico) introducido por la ingle o el brazo se avanza hasta la raíz de la aorta y posteriormente hasta las arterias coronarias. A través de este catéter se inyecta en las arterias coronarias un medio de contraste (un colorante especial visible en las radiografías). Las imágenes radiográficas (fluoroscopia) obtenidas mientras se administra el medio de contraste muestran con gran claridad la estructura interna de las arterias coronarias, la localización, la longitud y el grado de las obstrucciones, así como el estado general del vaso. La presencia de la CTO, su longitud, sus características típicas (por ejemplo, extremo ciego, presencia de calcificación) y las posibles vías de circulación colateral se determinan con certeza mediante angiografía. Esta información es de vital importancia para la planificación del tratamiento.
- Angiografía por tomografía computarizada (angio-TC) y angiografía por resonancia magnética (angio-RM)
La angio-TC y la angio-RM son métodos de imagen no invasivos (no intervencionistas) utilizados para evaluar las arterias coronarias. Mientras que la angio-TC proporciona imágenes seccionales de alta resolución, la angio-RM no implica radiación y puede aportar información adicional sobre la pared vascular. Estos métodos pueden utilizarse especialmente en pacientes no aptos para angiografía o con el fin de obtener información preliminar sobre la obstrucción. Sin embargo, para evaluar la estructura compleja de la CTO y su tratabilidad se utiliza la angiografía coronaria, aunque la angio-TC también puede emplearse de forma complementaria para apoyarse mutuamente.
Tratamiento de la oclusión total crónica (CTO): enfoques modernos
Aunque el tratamiento de la CTO ha sido bastante difícil con los métodos tradicionales, las tasas de éxito han aumentado considerablemente gracias a las tecnologías y técnicas avanzadas desarrolladas en los últimos años. El objetivo principal del tratamiento es abrir el vaso obstruido para restablecer el flujo sanguíneo al corazón y, de este modo, aliviar los síntomas del paciente, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de futuros eventos cardíacos.
Tratamiento de la CTO con intervención coronaria percutánea (PCI)
La PCI es el método más utilizado en el tratamiento de la CTO. Este procedimiento se realiza en el laboratorio de angiografía coronaria, generalmente bajo anestesia local. El procedimiento incluye, en general, los siguientes pasos:
- Preparación del sitio de acceso: por lo general, se introduce una vaina fina en dos vasos de la región inguinal (arteria femoral) o de la muñeca (arteria radial).
- Colocación del catéter: se alcanza el vaso obstruido mediante el uso de guías finas especialmente diseñadas y catéteres.
- Cruzar la obstrucción (abordajes anterógrados y retrógrados): la fase más difícil del tratamiento de la CTO consiste en atravesar el área obstruida avanzando desde el punto inicial del vaso obstruido (anterógrado) o en sentido inverso a través de vasos alternativos (retrógrado). En esta fase se utilizan guías especialmente diseñadas, microcatéteres y técnicas de imagen avanzadas (IVUS, OCT).
Abordaje anterógrado: se intenta avanzar desde el inicio de la obstrucción. Este es el método más utilizado. Abordaje retrógrado: se accede al vaso obstruido en sentido inverso, generalmente a través de otra arteria coronaria o de un injerto de la arteria mamaria interna. Este método se prefiere cuando el abordaje anterógrado ha fracasado o resulta muy difícil.
- Angioplastia con balón: después de atravesar la obstrucción, se coloca un catéter con balón en la zona obstruida y se infla para lograr la dilatación del vaso.
- Colocación de stent: para evitar que el vaso vuelva a estrecharse, generalmente se colocan stents liberadores de fármacos (DES) en la zona obstruida y se expanden con balón para fijarlos a la pared del vaso.
- Angiografía de control: al final del procedimiento se comprueba si el vaso está abierto y si el flujo sanguíneo es suficiente.
Tecnologías especiales utilizadas en la PCI para CTO:
- Microcatéteres: los catéteres muy finos y flexibles permiten avanzar en áreas donde la guía no puede progresar.
- Tecnologías de imagen (IVUS y OCT): la ecografía intravascular (IVUS) y la tomografía de coherencia óptica (OCT) muestran la estructura interna del vaso con alta resolución y desempeñan un papel fundamental en la evaluación del carácter de la obstrucción, la estructura de la placa y la precisión en la colocación del stent.
- Aterectomía rotacional (Rotablator): se utiliza en lesiones muy duras y calcificadas para adelgazar el vaso y facilitar la colocación del balón y del stent.
Cirugía de bypass (CABG)
En algunos casos de CTO, especialmente cuando hay obstrucciones graves en varios vasos o en situaciones en las que la apertura con stent no es posible o es arriesgada, la cirugía de bypass coronario (CABG) puede ser una opción terapéutica más adecuada. En este procedimiento quirúrgico, segmentos vasculares tomados de otra parte del cuerpo (generalmente una vena de la pierna o una arteria torácica) se suturan a la parte sana por encima de la arteria coronaria obstruida y a la parte situada por debajo del corazón (después de la obstrucción), creando así una nueva vía de flujo sanguíneo. En el tratamiento de la CTO, la cirugía de bypass puede preferirse especialmente en pacientes con obstrucción del tronco coronario izquierdo o enfermedad vascular difusa.
Tratamiento farmacológico y cambios en el estilo de vida
Después de ambos métodos de tratamiento (PCI y CABG), o en pacientes en los que otros métodos de tratamiento han fracasado, existen tratamientos farmacológicos que deben utilizarse de por vida. Entre estos medicamentos se encuentran los antiagregantes, los hipolipemiantes (estatinas), los medicamentos reguladores de la presión arterial y los betabloqueantes. Además, cambios en el estilo de vida como dejar de fumar, una alimentación saludable, el ejercicio regular y el control del peso son de vital importancia para detener la progresión de la enfermedad y preservar la salud cardiovascular general.
Tasas de éxito y dificultades en el tratamiento de la CTO
El tratamiento de la oclusión total crónica, especialmente la intervención coronaria percutánea (PCI), ha experimentado avances significativos en los últimos años. Sin embargo, todavía existen algunas dificultades y factores que afectan las tasas de éxito.
Tasas de éxito actuales
En centros experimentados y por equipos especializados, las tasas de éxito de las intervenciones de CTO son muy elevadas. El éxito suele definirse como la apertura completa del vaso obstruido y la restauración de un buen flujo sanguíneo. En la literatura actual, las tasas de éxito de la PCI para CTO en centros experimentados se sitúan entre el 80 % y el 95 %. Estas tasas están directamente relacionadas con las técnicas avanzadas utilizadas, la calidad del equipamiento y la experiencia del médico. Después de una intervención exitosa, en la gran mayoría de los pacientes disminuyen o desaparecen por completo síntomas como el dolor torácico, aumenta la capacidad de esfuerzo y mejora la calidad de vida.
Dificultades encontradas en el tratamiento de la CTO
Debido a la propia naturaleza de las lesiones CTO, su tratamiento es extremadamente complejo y presenta diversas dificultades:
- Longitud y estructura de la obstrucción: las lesiones CTO suelen ser largas (más de 30 mm) y pueden tener una estructura dura, calcificada o fibrosa. Esto dificulta el avance con las guías.
- Formación de un extremo ciego: las obstrucciones de larga duración pueden crear un extremo ciego en el inicio del vaso. Este extremo ciego puede impedir que la guía avance en la dirección correcta.
- Calcificación: la calcificación intensa de la pared vascular dificulta tanto el paso de la guía como la expansión completa de los balones y stents.
- Circulación colateral: los vasos alternativos (colaterales) utilizados para superar la obstrucción pueden ser a veces muy pequeños o tortuosos, lo que dificulta las técnicas retrógradas.
- Puntos de bifurcación: que la obstrucción se encuentre en un punto importante de bifurcación vascular puede aumentar el riesgo de trombosis después del tratamiento.
- Efecto de intervenciones previas: el estado de los stents o de los injertos de bypass colocados anteriormente puede influir en la nueva intervención.
Importancia de la especialización y la experiencia
El tratamiento de la CTO requiere más especialización y experiencia que los procedimientos angiográficos estándar. Los cardiólogos con experiencia en este campo aumentan las tasas de éxito y minimizan el riesgo de complicaciones mediante el uso eficaz de técnicas y equipamiento especiales. Por ello, en el tratamiento de la CTO tienen gran importancia tanto la selección del paciente como la experiencia del centro en el que se realizará el procedimiento.
Cuidados y seguimiento después del tratamiento de la oclusión total crónica (CTO)
Después de un tratamiento exitoso de la CTO, se aplica un programa de seguimiento integral para apoyar el proceso de recuperación del paciente y prevenir futuros eventos cardíacos.
Tratamiento farmacológico y efectos secundarios
Después de una PCI, generalmente se inicia en los pacientes una doble terapia antiagregante (por ejemplo, aspirina y clopidogrel/ticagrelor/prasugrel). Estos medicamentos son de importancia crítica para prevenir la formación de coágulos dentro del stent (trombosis del stent) y, por lo general, se utilizan durante al menos 12 meses. Además, según el estado del paciente, también se prescriben medicamentos como estatinas (hipolipemiantes), betabloqueantes e inhibidores de la ECA. Se debe informar a los pacientes sobre los posibles efectos secundarios de estos medicamentos (riesgo de sangrado, dolores musculares, tos, etc.) y deben ser controlados mediante revisiones médicas periódicas.
Cambios en el estilo de vida
Para el éxito duradero del tratamiento, los cambios en el estilo de vida son indispensables:
- Dejar de fumar: fumar es una de las mayores amenazas para la salud vascular. Debe abandonarse por completo.
- Alimentación saludable: se recomienda una dieta mediterránea baja en grasas, baja en sal y rica en verduras y frutas.
- Ejercicio regular: debe realizarse ejercicio aeróbico regular (caminar, nadar, etc.) en la medida recomendada por el médico.
- Control del peso: es importante mantener un peso corporal ideal.
- Manejo del estrés: deben aprenderse técnicas de manejo del estrés (yoga, meditación, etc.).
Controles regulares e imágenes
Se recomienda que el paciente sea controlado regularmente en consultas de cardiología durante los primeros meses después del tratamiento. En estos controles se evalúan los síntomas del paciente, la adherencia al tratamiento y el estado general de salud. Si es necesario, pueden repetirse pruebas como ECG, ECO o pruebas de esfuerzo. Dado que especialmente durante el primer año el riesgo de reestenosis intrastent (nuevo estrechamiento) o trombosis es mayor, es esencial un seguimiento cuidadoso. A largo plazo, el estado de salud cardiovascular del paciente continúa monitorizándose con controles cada 6 meses o una vez al año, según su situación.
Complicaciones y su manejo
Como en cualquier procedimiento invasivo, en el tratamiento de la CTO también existen algunos riesgos y complicaciones. Entre ellos pueden encontrarse desgarro del vaso durante o después del procedimiento, sangrado, infección, ictus, infarto, arritmia y trombosis del stent. Sin embargo, gracias a la tecnología avanzada y a los equipos experimentados, la frecuencia de estas complicaciones es bastante baja (alrededor del 1-2 %). En los pacientes que desarrollan complicaciones, generalmente se obtienen resultados satisfactorios con un diagnóstico precoz y una intervención adecuada. Por ejemplo, en pacientes que desarrollan trombosis del stent puede ser necesaria una angiografía urgente y el reemplazo del stent.
Preguntas frecuentes
La oclusión total crónica suele formarse como consecuencia de una aterosclerosis progresiva en la pared vascular. Con el tiempo, la placa se endurece y cierra por completo la luz del vaso. La formación de un coágulo y un estrechamiento prolongado también pueden conducir a una obstrucción completa.
La oclusión total crónica es más común en personas con diabetes, hipertensión, tabaquismo y colesterol alto. El riesgo aumenta de forma marcada en pacientes que ya han sufrido un infarto o presentan enfermedad vascular difusa.
La oclusión total crónica interrumpe el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco y provoca falta de oxígeno. Con el tiempo, el músculo cardíaco puede debilitarse, su fuerza de contracción puede disminuir y puede surgir el riesgo de insuficiencia cardíaca.
Como la oclusión total crónica se desarrolla lentamente, el organismo puede formar vasos colaterales. Esta circulación colateral compensa parcialmente el flujo sanguíneo y en algunos pacientes el dolor torácico puede ser más leve o intermitente.
Si no se trata, la oclusión total crónica puede causar dolor torácico progresivo, insuficiencia cardíaca y trastornos del ritmo. A largo plazo, puede aumentar el riesgo de infarto y muerte cardíaca súbita.
La oclusión total crónica puede abrirse mediante angioplastia utilizando guías especiales y técnicas avanzadas. Durante el procedimiento, se colocan un balón y un stent para restablecer el flujo sanguíneo en el vaso.
La oclusión total crónica puede requerir cirugía de bypass en algunos pacientes. Especialmente si varios vasos están obstruidos o la angioplastia ha fracasado, se valoran las opciones quirúrgicas.
El proceso de recuperación después del tratamiento de la oclusión total crónica depende del método aplicado. Mientras que tras la angioplastia es posible volver a la vida diaria en pocos días, la recuperación tras un bypass puede llevar semanas.
La oclusión total crónica puede reducir la calidad de vida con dolor torácico y disminución de la capacidad de esfuerzo. Después de un tratamiento exitoso, en la mayoría de los pacientes disminuye la falta de aire y aumenta la resistencia física.
La oclusión total crónica puede reaparecer raramente después del tratamiento. Puede observarse un nuevo estrechamiento dentro del stent o la formación de nuevas placas en otros vasos. Son importantes los controles regulares y el manejo de los factores de riesgo.
