La bradicardia es un trastorno del ritmo caracterizado por la disminución de la frecuencia cardíaca por debajo de 60 latidos por minuto y muestra que el corazón funciona más lento de lo normal. Aunque puede observarse fisiológicamente en deportistas, en algunos casos se desarrolla debido a problemas en el sistema de conducción cardíaco y requiere evaluación clínica.
Entre los síntomas frecuentes de la bradicardia se encuentran mareos, debilidad, fatiga rápida, falta de aire y dificultad de concentración. Que la frecuencia cardíaca sea insuficiente puede reducir la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos. Esta situación puede causar una disminución notable del rendimiento en las actividades de la vida diaria, especialmente en personas de edad avanzada.
Entre los síntomas graves que pueden desarrollarse debido a la bradicardia se encuentran el desmayo, el dolor en el pecho y la confusión. La disminución marcada de la frecuencia cardíaca puede impedir una adecuada irrigación del cerebro y otros órganos vitales. Por ello, en los casos sintomáticos, la evaluación cardiológica y el análisis del ritmo son importantes.
Los factores de riesgo y las causas de la bradicardia incluyen enfermedades del sistema de conducción cardíaco, desequilibrios electrolíticos, algunos medicamentos y cambios del tejido cardíaco relacionados con la edad. En el proceso diagnóstico se utilizan electrocardiografía, monitorización Holter y evaluación clínica; en los casos necesarios puede aplicarse tratamiento con marcapasos permanente.
| Lo que debe saber | Información |
| Definición | La bradicardia es la situación en la que la frecuencia cardíaca desciende por debajo de 60 latidos por minuto. Mientras que esta situación puede ser fisiológica en algunas personas, en otras puede indicar un problema de salud subyacente. |
| Rango normal del pulso | En adultos sanos, el pulso normal en reposo suele estar entre 60 y 100 latidos por minuto. La bradicardia indica valores por debajo de este límite. |
| Bradicardia fisiológica | Especialmente en deportistas bien entrenados, como el corazón funciona de manera más eficiente, el pulso puede ser bajo en reposo y esta situación se considera normal. |
| Bradicardia patológica | Es el tipo de bradicardia que aparece por causas como problemas en el sistema de conducción cardíaco, uso de medicamentos, trastornos metabólicos o enfermedades neurológicas, y que requiere tratamiento. |
| Síntomas más frecuentes | Mareos, desmayo (síncope), debilidad, fatiga rápida, dolor en el pecho, falta de aire, dificultad de concentración y sudoración fría. |
| Situaciones que cursan sin síntomas | En algunas personas (especialmente deportistas), la bradicardia puede no causar ningún síntoma y puede detectarse de forma incidental. |
| Factores de riesgo | Envejecimiento, haber sufrido un infarto, degeneración del tejido cardíaco, algunos medicamentos (betabloqueantes, glucósidos digitálicos), deficiencia de hormona tiroidea, apnea del sueño. |
| Métodos de diagnóstico | ECG (electrocardiograma), monitor Holter (seguimiento del ritmo cardíaco de 24-72 horas), prueba de esfuerzo, estudios electrofisiológicos y análisis de sangre. |
| Síntomas de emergencia | La pérdida repentina de conciencia, el dolor intenso en el pecho, la falta de aire y los desmayos prolongados requieren intervención urgente. |
| Métodos de tratamiento | Según la causa, ajuste de medicamentos, tratamiento de la enfermedad subyacente, implantación de marcapasos permanente. |
| Formas de prevención | Seguimiento regular de los medicamentos, cambios en el estilo de vida que apoyen la salud cardíaca, controles médicos regulares y manejo de los factores de riesgo. |
¿Qué es la bradicardia?
La bradicardia es la situación en la que el corazón late a menos de 60 latidos por minuto. Esta desaceleración puede producirse debido a una anomalía en el sistema eléctrico del corazón o a un daño producido en el propio corazón. En términos simples, el corazón es como una bomba y, en la bradicardia, esta bomba funciona más lento de lo que debería. Cuando esta bomba, que transporta sangre a todos los tejidos y órganos del cuerpo, se ralentiza, no puede transportar suficiente oxígeno y nutrientes.
¿Cómo funciona la frecuencia cardíaca?
Es un sistema eléctrico complejo el que regula la frecuencia cardíaca. Este sistema comienza en unas células especiales llamadas nodo sinoauricular (SA), ubicadas en las cavidades superiores del corazón (aurículas). El nodo SA produce impulsos eléctricos a intervalos regulares. Estos impulsos hacen que las aurículas se contraigan y empujen la sangre hacia las cavidades inferiores del corazón (ventrículos). Luego, estos impulsos llegan al nodo auriculoventricular (AV), situado entre las aurículas y los ventrículos. El nodo AV retrasa ligeramente los impulsos, permitiendo que los ventrículos se llenen de sangre, y luego transmite los impulsos a los ventrículos. Esta actividad eléctrica provoca la contracción de los ventrículos y el bombeo de la sangre al cuerpo. En la bradicardia se produce una alteración en esta conducción eléctrica.
¿Cuál es la frecuencia cardíaca normal?
La frecuencia cardíaca normal puede variar según la edad y el estado general de salud. En los niños, la frecuencia cardíaca suele ser más alta. En adultos, la frecuencia cardíaca considerada normal en reposo se encuentra entre 60 y 100 latidos por minuto. Sin embargo, en personas que hacen ejercicio regularmente, como los deportistas, la frecuencia cardíaca puede ser más baja y esta situación suele ser una adaptación saludable. La bradicardia, en cambio, se refiere a una frecuencia cardíaca que cae por debajo de este rango normal.
Diferentes tipos de bradicardia
Existen varios tipos diferentes de bradicardia y estos tipos generalmente se clasifican según la causa subyacente y la zona afectada del sistema eléctrico del corazón:
- Bradicardia sinusal: Es el tipo más común de bradicardia y se produce cuando el nodo SA genera impulsos más lentamente de lo normal. Generalmente puede observarse en situaciones fisiológicas como el sueño, la exposición al frío o el uso de algunos medicamentos. Sin embargo, en algunos casos también puede ser un signo de una enfermedad cardíaca subyacente.
- Bradicardia infranodal (bloqueo AV): En este tipo de bradicardia, los impulsos eléctricos se generan normalmente desde el nodo SA, pero se produce una desaceleración o interrupción de la conducción en el nodo AV o por debajo del nodo AV. Existen diferentes tipos según el grado de este bloqueo:
Bloqueo AV de primer grado: Los impulsos eléctricos llegan a los ventrículos, pero más lentamente de lo normal. Generalmente no produce síntomas.
Bloqueo AV de segundo grado: Algunos impulsos eléctricos no pueden llegar a los ventrículos. Esta situación se divide en “Mobitz tipo I” (Wenckebach) o “Mobitz tipo II”. Mientras que Mobitz tipo I suele ser más leve y puede no causar síntomas, Mobitz tipo II puede ser más grave y conllevar riesgo de progresar a bloqueo cardíaco completo.
Bloqueo AV de tercer grado (bloqueo cardíaco completo): Ningún impulso eléctrico puede transmitirse desde el nodo AV a los ventrículos. En esta situación, los ventrículos intentan generar impulsos por sí mismos a una velocidad muy lenta, lo que puede provocar bradicardia grave y poner en peligro la vida.
- Pausas sinoauriculares (SA): Es la situación en la que el nodo SA deja temporalmente de producir impulsos eléctricos. Esto puede provocar pausas repentinas en los latidos cardíacos.
La clasificación de la bradicardia ayuda a los médicos a determinar la causa subyacente y a elegir el método de tratamiento más adecuado.
Causas de la bradicardia
La bradicardia puede originarse por diversos factores que afectan al sistema de conducción eléctrica del corazón. Estas causas a veces pueden ser temporales e inofensivas, mientras que otras veces pueden ser señal de una enfermedad grave subyacente. Comprender las causas es fundamental para un diagnóstico y tratamiento correctos.
Enfermedades cardíacas
Las alteraciones estructurales o funcionales que se producen en el propio corazón son una de las causas más frecuentes de bradicardia.
- Infarto (infarto de miocardio): La interrupción repentina del flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco puede dañar las células del músculo cardíaco. Este daño puede alterar el sistema eléctrico del corazón y provocar bradicardia. Especialmente durante el período de recuperación posterior al infarto, pueden observarse alteraciones en la conducción eléctrica del corazón.
- Insuficiencia cardíaca: En esta situación, en la que el corazón no puede bombear suficientemente la sangre que el cuerpo necesita, el corazón generalmente intenta latir más rápido. Sin embargo, en algunos tipos de insuficiencia cardíaca o en casos avanzados, la frecuencia cardíaca puede disminuir debido al daño del músculo cardíaco o a problemas en la conducción eléctrica.
- Enfermedades de las válvulas cardíacas: La estenosis o insuficiencia de las válvulas cardíacas puede hacer que el corazón trabaje más. A largo plazo, esta situación puede provocar fatiga del músculo cardíaco y problemas de conducción eléctrica, causando bradicardia.
- Miocarditis y pericarditis: La inflamación del músculo cardíaco (miocarditis) o de la membrana que rodea el corazón (pericarditis) puede alterar la actividad eléctrica del corazón y provocar bradicardia. Estas inflamaciones pueden aparecer por infecciones, enfermedades autoinmunes u otras causas desconocidas.
- Enfermedades cardíacas congénitas: Algunas personas pueden estar en riesgo de bradicardia debido a anomalías cardíacas congénitas. Estas anomalías pueden afectar al sistema eléctrico del corazón.
Medicamentos
Muchos medicamentos pueden disminuir la frecuencia cardíaca como efecto secundario. Estos medicamentos son una de las causas más frecuentes de bradicardia y, generalmente, el problema desaparece cuando se suspende el medicamento o se ajusta la dosis.
- Betabloqueantes: Estos medicamentos, utilizados en el tratamiento de la hipertensión, la angina y la insuficiencia cardíaca, actúan reduciendo la velocidad y la fuerza de trabajo del corazón. Por esta razón, se espera que disminuyan la frecuencia cardíaca.
- Bloqueadores de los canales de calcio: Estos medicamentos también se utilizan para reducir la presión arterial y regular el ritmo cardíaco. Actúan ralentizando la contracción del músculo cardíaco y la conducción eléctrica.
- Digoxina (digital): Este medicamento, utilizado en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca y algunos trastornos del ritmo, aumenta la fuerza de contracción del corazón y al mismo tiempo puede disminuir la frecuencia cardíaca.
- Medicamentos antiarrítmicos: Los medicamentos utilizados para tratar algunos trastornos del ritmo pueden causar bradicardia si se usan en dosis incorrectas o en pacientes inadecuados.
- Opioides: Estos medicamentos, utilizados como analgésicos, pueden ralentizar la frecuencia cardíaca al afectar el sistema nervioso central.
- Algunos antidepresivos y antipsicóticos: Aunque rara vez, algunos agentes de estos grupos de medicamentos pueden afectar la frecuencia cardíaca.
Desequilibrios electrolíticos
El desequilibrio de los electrolitos del cuerpo (minerales como sodio, potasio, calcio y magnesio) puede afectar seriamente la actividad eléctrica del corazón.
- Hiperpotasemia (potasio alto): Que el nivel de potasio en sangre sea más alto de lo normal puede alterar la conducción eléctrica del corazón y provocar bradicardia e incluso paro cardíaco. Se observa con mayor frecuencia en pacientes con insuficiencia renal.
- Hipopotasemia (potasio bajo): Que el nivel de potasio en sangre sea bajo también puede causar trastornos del ritmo cardíaco.
- Otros trastornos electrolíticos: Los desequilibrios en los niveles de calcio y magnesio también pueden afectar las funciones cardíacas.
Problemas tiroideos
La glándula tiroides produce hormonas que regulan el metabolismo del cuerpo. El desequilibrio de estas hormonas también puede afectar la frecuencia cardíaca.
- Hipotiroidismo (funcionamiento lento de la glándula tiroides): La deficiencia de hormonas tiroideas ralentiza el metabolismo y esto generalmente provoca una disminución de la frecuencia cardíaca. El hipotiroidismo es una de las causas frecuentes de bradicardia sinusal.
Apnea del sueño
La apnea del sueño, definida como la detención repetida o superficialización de la respiración durante el sueño, reduce los niveles de oxígeno en el cuerpo. Esta situación puede ejercer presión sobre el sistema nervioso autónomo, lo que puede hacer que el corazón lata más lento. Especialmente durante el sueño REM pueden observarse episodios de bradicardia.
Infecciones e inflamaciones
Las infecciones graves en el cuerpo (como la sepsis) o las condiciones inflamatorias pueden alterar las funciones cardíacas y provocar bradicardia. La respuesta del cuerpo a la infección puede, contrario a lo esperado, ralentizar la frecuencia cardíaca.
Daño cerebral o enfermedades cerebrales
El cerebro es una parte importante del sistema nervioso autónomo que regula la frecuencia cardíaca.
- Traumatismos craneales: Los traumatismos craneales graves pueden alterar la transmisión de señales en el cerebro y causar cambios en el ritmo cardíaco.
- Ictus: El daño en las zonas del cerebro que controlan el ritmo cardíaco puede provocar bradicardia.
- Tumores cerebrales: Las masas en el cerebro pueden presionar las vías nerviosas y afectar las funciones cardíacas.
Enfermedades autoinmunes
Las enfermedades autoinmunes, en las que el propio sistema inmunitario del cuerpo ataca por error sus propios tejidos, pueden afectar al sistema eléctrico del corazón. Enfermedades como el lupus y la artritis reumatoide pueden causar inflamación en el corazón y trastornos de conducción, provocando bradicardia.
Envejecimiento
Con la edad pueden producirse cambios naturales en el sistema eléctrico del corazón. Procesos degenerativos relacionados con la edad, como la disminución de la función del nodo SA o la fibrosis en las vías de conducción, pueden causar bradicardia sinusal o bloqueos AV.
Exposición a frío extremo
Cuando el cuerpo se expone a frío extremo, reduce la velocidad metabólica y ralentiza la frecuencia cardíaca para proteger los órganos vitales. Este es un mecanismo de supervivencia.
Bradicardia en deportistas
El corazón de los deportistas que realizan ejercicio regular e intenso se adapta para funcionar de manera más eficiente. Como parte de esta adaptación, su frecuencia cardíaca en reposo puede ser más baja de lo normal (generalmente 40-50 latidos por minuto). Esta situación suele ser una adaptación fisiológica y no un problema patológico, y no es preocupante mientras el estado general de salud del deportista sea bueno. Sin embargo, también en deportistas puede desarrollarse bradicardia por otras causas.
Causas desconocidas (bradicardia idiopática)
En algunos casos, a pesar de todas las evaluaciones realizadas, no se puede encontrar la causa exacta de la bradicardia. Estas situaciones se denominan bradicardia idiopática.
Las causas de la bradicardia son muy diversas y los médicos intentan determinar la causa más probable teniendo en cuenta la historia médica del paciente, sus síntomas y los hallazgos del examen físico.
Síntomas de la bradicardia
La bradicardia no siempre puede causar síntomas evidentes, especialmente si la frecuencia cardíaca no es muy lenta o si la persona es joven y sana. Sin embargo, cuando la frecuencia cardíaca disminuye de forma significativa o no se bombea suficiente sangre al cerebro y otros órganos, pueden aparecer diversos síntomas. Estos síntomas generalmente se deben a la falta de oxígeno del cuerpo.
- Mareos y aturdimiento
Uno de los síntomas más frecuentes cuando no llega suficiente sangre oxigenada al cerebro es el mareo o el aturdimiento. Esta sensación puede hacerse más evidente al levantarse repentinamente o al permanecer de pie durante mucho tiempo. La persona puede sentirse inestable o “como en el vacío”. Esta situación puede hacer peligrosas las actividades diarias.
- Desmayo (síncope)
Cuando el flujo sanguíneo hacia el cerebro cae a niveles críticos debido a la bradicardia, la persona puede experimentar pérdida temporal de conciencia. A esto se le llama síncope. Los desmayos generalmente comienzan de repente y duran poco. Justo antes del desmayo, pueden aparecer signos de advertencia como mareos, náuseas, sudoración o alteraciones visuales. El síncope requiere evaluación médica urgente, ya que puede ser señal de una condición grave subyacente.
- Cansancio y debilidad
Cuando los tejidos del cuerpo no reciben suficiente oxígeno, aparece una sensación general de cansancio y debilidad. La persona puede sentirse constantemente agotada y sin energía. Incluso las tareas que normalmente se realizan con facilidad se vuelven difíciles. Esta situación puede reducir de manera importante la calidad de vida de la persona.
- Falta de aire (disnea)
Cuando el corazón no puede latir lo suficientemente rápido para satisfacer la necesidad de oxígeno del cuerpo, puede sentirse falta de aire para llevar más oxígeno a los pulmones. Esta situación puede hacerse más evidente especialmente durante el esfuerzo o al acostarse. La persona puede tener dificultad para respirar profundamente o quedarse sin aliento.
- Dolor en el pecho (angina)
Cuando el músculo cardíaco no recibe suficiente oxígeno, puede aparecer dolor o molestia en el pecho. Este dolor puede ser en forma de presión, opresión o ardor y puede irradiarse al brazo, el cuello o la mandíbula. El dolor en el pecho nunca debe ignorarse, ya que puede ser un signo de infarto.
- Dificultad de concentración y problemas de memoria
La disminución del oxígeno que llega al cerebro también puede afectar las funciones cognitivas. La persona puede tener dificultad para concentrarse, experimentar olvidos o sentir lentitud en los procesos de pensamiento. Esta situación puede ser más evidente especialmente en pacientes de edad avanzada y puede confundirse con demencia.
- Depresión y cambios de estado de ánimo
La fatiga crónica, la debilidad y el deterioro del estado general de salud pueden afectar negativamente el estado de ánimo de la persona con el tiempo. Pueden aparecer sentimientos depresivos, ansiedad y una sensación general de infelicidad.
- Piel fría y pálida
Cuando el cuerpo prioriza el flujo sanguíneo hacia los órganos vitales, el flujo sanguíneo hacia las extremidades (manos y pies) puede disminuir. Esta situación puede causar palidez y frialdad en la piel.
- Disminución de la capacidad de esfuerzo
Las actividades físicas que normalmente se pueden realizar con comodidad se vuelven difíciles debido a la bradicardia. La persona puede tener dificultad para subir escaleras, caminar o hacer ejercicio, y puede cansarse rápidamente.
- Sensación de palpitaciones (raramente)
Aunque la bradicardia generalmente se caracteriza por la desaceleración de los latidos cardíacos, en algunos casos el corazón puede latir de forma irregular. Estas irregularidades pueden hacer que la persona sienta que el corazón se acelera o late de manera irregular. Esto puede ser un signo de un trastorno del ritmo subyacente.
- Momento e intensidad de los síntomas
Los síntomas de la bradicardia pueden variar mucho de una persona a otra. En algunas personas los síntomas pueden ser leves e intermitentes, mientras que en otras pueden ser intensos y continuos. La intensidad de los síntomas generalmente depende de cuánto disminuye la frecuencia cardíaca y de qué tan bien puede tolerar el cuerpo esta situación. Por ejemplo, una persona cuya frecuencia cardíaca en reposo cae por debajo de 50 pero sube por encima de 60 cuando está activa puede experimentar menos síntomas. Sin embargo, una persona cuya frecuencia cardíaca cae por debajo de 40 o que tiene un trastorno grave de la conducción como bloqueo AV experimentará síntomas más intensos.
- ¿En qué situaciones se debe consultar al médico?
Si experimenta cualquiera de los síntomas anteriores, especialmente si se trata de desmayo, mareos intensos, falta de aire o dolor en el pecho, es importante que reciba atención médica de inmediato. Su médico realizará las pruebas necesarias para determinar la causa de los síntomas y planificar el tratamiento adecuado.
Diagnóstico de la bradicardia
El diagnóstico de la bradicardia se realiza mediante una combinación de los síntomas del paciente, su historia médica, los hallazgos del examen físico y diversas pruebas cardíacas. El objetivo es confirmar tanto que la frecuencia cardíaca es lenta como encontrar la causa subyacente de esta desaceleración.
- Historia médica y examen físico
El médico primero escucha detalladamente las quejas del paciente. Son importantes datos como cuándo comenzaron los síntomas, como mareos, desmayo, cansancio y falta de aire, con qué frecuencia ocurren, qué situaciones los desencadenan y cuánto duran. Además, se pregunta por los medicamentos que utiliza el paciente, enfermedades cardíacas conocidas, problemas tiroideos, otras condiciones médicas como diabetes y antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
Durante el examen físico, el médico evalúa el estado general del paciente, controla el pulso (velocidad, ritmo, amplitud), mide la presión arterial, escucha los pulmones y ausculta los sonidos cardíacos. Hallazgos como el color de la piel y la temperatura de las extremidades también pueden dar pistas.
- Electrocardiografía (ECG)
El ECG es una prueba básica que registra la actividad eléctrica del músculo cardíaco. Esta prueba evalúa el ritmo cardíaco, la frecuencia cardíaca y la conducción eléctrica de diferentes partes del corazón. Es una de las herramientas más importantes para diagnosticar la bradicardia. El ECG puede mostrar que los latidos cardíacos están por debajo de 60 por minuto y también puede revelar otras anomalías subyacentes como bloqueos AV, disfunción del nodo SA o infarto. Sin embargo, si los episodios de bradicardia son intermitentes, es posible que no se detecten durante un ECG estándar de 12 derivaciones.
- Monitor Holter
El monitor Holter es un dispositivo portátil de ECG que registra continuamente el ritmo cardíaco durante 24 a 48 horas (a veces más) mientras el paciente realiza sus actividades diarias en casa. Esto es muy útil para diagnosticar la bradicardia, especialmente en pacientes cuyos síntomas aparecen de vez en cuando. El registro Holter permite al médico ver cuándo disminuye la frecuencia cardíaca, cuánto dura y si esta desaceleración está relacionada con los síntomas del paciente.
- Registrador de eventos
Si los síntomas aparecen con menos frecuencia que el período de cobertura del monitor Holter, puede utilizarse un registrador de eventos. Este dispositivo se activa manualmente cuando el paciente siente síntomas y registra el ritmo cardíaco durante un período determinado. Algunos registradores de eventos también pueden detectar y registrar automáticamente ritmos anormales.
- Prueba de esfuerzo
La prueba de esfuerzo consiste en monitorizar la actividad cardíaca mientras el paciente realiza ejercicio físico, como caminar en una cinta o pedalear una bicicleta. Esta prueba se realiza para ver cómo responde el corazón durante el ejercicio. Algunos tipos de bradicardia (por ejemplo, bradicardia relacionada con el ejercicio o algunos bloqueos AV) pueden no ser evidentes en reposo, pero pueden aparecer o empeorar durante el esfuerzo. Sin embargo, en algunos casos, la prueba de esfuerzo puede mostrar que la frecuencia cardíaca aumenta normalmente en lugar de desencadenar bradicardia.
- Prueba de mesa inclinada
Esta prueba se utiliza en pacientes con episodios recurrentes de desmayo y en quienes se sospecha que la bradicardia puede estar relacionada con el sistema nervioso autónomo. El paciente se coloca sobre una mesa y la mesa se inclina hacia determinados ángulos. Esto imita la respuesta del cuerpo a la posición erguida. Durante la prueba se monitorizan continuamente la frecuencia cardíaca y la presión arterial. En algunos pacientes, al pasar a esta posición, la frecuencia cardíaca puede disminuir repentinamente y desencadenarse un desmayo (síncope vasovagal o síncope neurocardiogénico).
- Resonancia magnética cardíaca
La resonancia magnética cardíaca utiliza campos magnéticos potentes y ondas de radio para visualizar detalladamente la estructura y función del corazón. Este método ha empezado a utilizarse más en los últimos años y puede utilizarse para detectar daño en el músculo cardíaco, inflamación, tejido cicatricial o anomalías congénitas. Estos hallazgos pueden ayudar a comprender las causas estructurales subyacentes de la bradicardia.
- Ecocardiografía (ECO)
La ecocardiografía es una prueba que utiliza ondas de ultrasonido para evaluar la estructura, tamaños, movimientos de las paredes y funciones valvulares del corazón. Se utiliza para determinar problemas estructurales que pueden causar bradicardia, como debilidad del músculo cardíaco, problemas valvulares o anomalías en las cavidades cardíacas.
- Análisis de sangre
Los análisis de sangre son importantes para investigar causas metabólicas u hormonales de la bradicardia.
Panel de electrolitos: Controla los niveles de potasio, sodio, calcio y magnesio. Especialmente la hiperpotasemia puede ser una causa grave de bradicardia.
Pruebas de función tiroidea: Los niveles de TSH, T3 y T4 evalúan la actividad de la glándula tiroides. El hipotiroidismo es una causa frecuente de bradicardia.
Pruebas de función renal: Controlan si los riñones funcionan correctamente, ya que la insuficiencia renal puede provocar desequilibrios electrolíticos.
Biomarcadores cardíacos: Si se sospecha un infarto, pueden medirse enzimas como la troponina.
- Cateterismo cardíaco y angiografía coronaria
Si se sospecha enfermedad de las arterias coronarias, puede realizarse una angiografía coronaria. En este procedimiento, se dirige un catéter (un tubo fino y flexible) al corazón a través de un vaso sanguíneo (generalmente desde la ingle) y se inyecta medio de contraste en las arterias coronarias. Esta sustancia hace visibles, bajo rayos X, los estrechamientos u obstrucciones en los vasos. Esta prueba se utiliza para determinar problemas que pueden impedir el flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco y, por lo tanto, afectar al sistema eléctrico del corazón.
- Evaluación de los medicamentos
El médico revisa cuidadosamente todos los medicamentos que utiliza el paciente. Si la bradicardia ha aparecido como efecto secundario de un medicamento determinado, el médico puede recomendar cambiar el medicamento, ajustar la dosis o suspenderlo por completo. Este proceso debe realizarse necesariamente bajo control médico.
El proceso diagnóstico puede variar según la situación particular del paciente. El médico decidirá qué pruebas son necesarias para establecer el diagnóstico más correcto.
Manejo y tratamiento de la bradicardia
El tratamiento de la bradicardia varía según la causa subyacente, la gravedad de los síntomas y cuánto se ha ralentizado la frecuencia cardíaca. En algunos casos puede no requerirse tratamiento, mientras que en otros puede ser necesaria una intervención urgente y manejo a largo plazo.
Tratamiento de la causa subyacente
Si la bradicardia se debe a una causa tratable, la prioridad es eliminar esta causa.
- Ajuste de medicamentos: Si existen medicamentos que causan bradicardia, el médico puede reducir la dosis, cambiar a otro medicamento o suspenderlo. Esto es especialmente válido para medicamentos que reducen la frecuencia cardíaca, como betabloqueantes, bloqueadores de los canales de calcio o digoxina.
- Corrección del equilibrio electrolítico: Si existen desequilibrios electrolíticos como hiperpotasemia, pueden utilizarse cambios dietéticos, medicamentos o métodos como la diálisis para normalizar los niveles de potasio.
- Tratamiento con hormona tiroidea: Si la bradicardia se ha desarrollado debido a hipotiroidismo, la frecuencia cardíaca puede volver a la normalidad con tratamiento de reemplazo de hormona tiroidea.
- Tratamiento de la apnea del sueño: En pacientes con apnea del sueño, el uso de dispositivo CPAP (presión positiva continua en la vía aérea) u otros métodos de tratamiento puede reducir los episodios de bradicardia durante el sueño.
- Tratamiento de infecciones: En caso de bradicardia relacionada con infección, es importante controlar la infección con el tratamiento antibiótico o antiviral adecuado.
- Manejo de enfermedades cardíacas: Se aplican tratamientos específicos para enfermedades cardíacas subyacentes como insuficiencia cardíaca, estado posterior a infarto o enfermedades de las válvulas cardíacas.
Implantación de marcapasos
Si la bradicardia causa síntomas graves, si la causa subyacente no puede tratarse o si existe un daño permanente en la conducción eléctrica del corazón, el método de tratamiento más eficaz es la colocación de un marcapasos. El marcapasos es un dispositivo pequeño y generalmente se coloca quirúrgicamente debajo de la clavícula. Los cables del dispositivo (electrodos) se colocan dentro del corazón, monitorizan la actividad eléctrica del corazón y, cuando es necesario, envían impulsos eléctricos para acelerar los latidos.
- Marcapasos temporal: En algunas situaciones, por ejemplo después de una cirugía cardíaca o durante un infarto agudo, puede utilizarse un marcapasos temporal. Estos marcapasos funcionan mediante un cable colocado en el corazón a través de una vena y generalmente se retiran en unos días o semanas, si el problema ha finalizado, o se sustituyen por un marcapasos permanente si continúa.
- Marcapasos permanente: Los marcapasos permanentes se utilizan en casos de bradicardia permanente. Estos dispositivos pueden durar años y mejoran significativamente la calidad de vida del paciente. Existen diferentes tipos de marcapasos permanentes:
Marcapasos monocameral: Se utiliza un solo electrodo (generalmente colocado en el ventrículo derecho). Marcapasos bicameral: Se utilizan dos electrodos (uno en la aurícula y otro en el ventrículo). Esto imita mejor la coordinación natural del corazón. * Marcapasos biventricular (CRT – terapia de resincronización cardíaca): Se utilizan tres electrodos (uno en la aurícula y dos en los ventrículos). Este dispositivo se utiliza en pacientes con insuficiencia cardíaca y contracciones cardíacas no sincronizadas. Al permitir que el corazón se contraiga de forma más eficaz, alivia los síntomas.
La colocación de un marcapasos suele ser un procedimiento de bajo riesgo, pero como en toda cirugía existen riesgos como infección, sangrado o problemas con los electrodos. Después de la colocación del marcapasos, los pacientes pueden necesitar acudir a controles médicos regulares y cumplir algunas restricciones de actividad.
Cambios en el estilo de vida
En algunos casos, los cambios en el estilo de vida pueden ayudar al manejo de la bradicardia.
- Alimentación saludable: Una dieta equilibrada y nutritiva apoya la salud cardíaca general.
- Ejercicio regular: Hacer ejercicio regularmente al nivel recomendado por el médico puede fortalecer las funciones cardíacas. Sin embargo, los pacientes que presentan síntomas durante el ejercicio deben tener cuidado.
- Manejo del estrés: El estrés puede afectar el ritmo cardíaco. Las técnicas para reducir el estrés (como meditación y yoga) pueden ser beneficiosas.
- Alcohol y tabaco: Limitar el consumo de alcohol y dejar de fumar es importante para la salud cardíaca.
- Consumo suficiente de líquidos: La deshidratación puede afectar la frecuencia cardíaca.
Riesgos de la bradicardia no tratada
Cuando la bradicardia no se trata, puede provocar problemas de salud graves debido a que no llega suficiente oxígeno al cerebro y otros órganos. Entre ellos se encuentran desmayos repentinos, lesiones por caídas, pérdida de control al conducir, problemas de memoria, progresión de la insuficiencia cardíaca e incluso riesgo de muerte cardíaca súbita. Por ello, se recomienda que las personas que presentan síntomas de bradicardia consulten necesariamente a un especialista en cardiología.
El plan de tratamiento se determina de forma individual para cada paciente y debe aplicarse según las recomendaciones del médico.
Preguntas Frecuentes
¿En qué situaciones la bradicardia se vuelve peligrosa y qué valor de pulso es riesgoso?
La bradicardia generalmente se define cuando la frecuencia cardíaca cae por debajo de 60 latidos por minuto; sin embargo, especialmente los valores por debajo de 40 se consideran peligrosos si se acompañan de mareos, desmayo o falta de aire. En esta situación, el corazón no puede bombear suficiente sangre y puede requerirse evaluación urgente.
¿Con qué molestias aparece la bradicardia en la vida diaria?
Los síntomas más frecuentes en personas con bradicardia son cansancio, mareos, debilidad, fatiga rápida durante el ejercicio y a veces desmayo. Cuando el pulso se vuelve demasiado lento, disminuye la sangre que llega al cerebro y puede desarrollarse dificultad de concentración o visión borrosa.
¿Cómo se distingue el pulso bajo observado en deportistas de la bradicardia patológica?
En deportistas que hacen ejercicio regularmente, el corazón funciona de manera más eficiente, por lo que el pulso en reposo puede ser bajo. Sin embargo, la bradicardia del deportista generalmente no produce síntomas. Si hay mareos, desmayo o falta de aire, esta situación puede indicar bradicardia patológica.
¿Qué enfermedades cardíacas o problemas del sistema de conducción causan bradicardia?
La enfermedad del nodo sinusal, los bloqueos cardíacos, las enfermedades del músculo cardíaco y el daño del sistema de conducción tras un infarto pueden causar bradicardia. En estas situaciones, las señales eléctricas del corazón no se transmiten correctamente y la frecuencia cardíaca se ralentiza de forma marcada.
¿Qué medicamentos pueden causar que el pulso se ralentice peligrosamente?
Los betabloqueantes, algunos medicamentos para la presión arterial, reguladores del ritmo cardíaco y algunos sedantes pueden disminuir la frecuencia cardíaca. Especialmente en personas mayores o con enfermedad cardíaca, estos medicamentos pueden provocar bradicardia y puede requerirse ajuste de dosis.
¿Por qué la bradicardia se observa con más frecuencia al avanzar la edad?
Con el avance de la edad, el sistema de conducción eléctrica del corazón puede debilitarse de forma natural. La disminución de la función del nodo sinusal o el desarrollo de bloqueos cardíacos provoca la ralentización del pulso en personas mayores, y esta situación a veces puede requerir un marcapasos permanente.
¿La bradicardia puede causar desmayo y por qué ocurre esta situación?
Sí, la bradicardia puede causar desmayo. Cuando el corazón late muy lentamente, no llega suficiente sangre y oxígeno al cerebro. Esta situación puede causar pérdida breve de conciencia y, especialmente cuando aparece de forma repentina, aumenta el riesgo de caídas y lesiones.
¿Qué pruebas se realizan para diagnosticar la bradicardia?
Para el diagnóstico se utilizan electrocardiografía (ECG), registro Holter de ritmo de 24 horas y, a veces, prueba de esfuerzo. Estas pruebas evalúan detalladamente el ritmo cardíaco y ayudan a determinar si la disminución del pulso es temporal o un trastorno del ritmo permanente.
¿En qué situaciones se requiere marcapasos en el tratamiento de la bradicardia?
Puede recomendarse un marcapasos en situaciones sintomáticas y cuando la frecuencia cardíaca es peligrosamente baja. El marcapasos regula los impulsos eléctricos del corazón, mantiene el pulso en un nivel seguro y reduce molestias como desmayos y cansancio.
¿Cómo afecta la bradicardia la calidad de vida y cómo es la recuperación después del tratamiento?
La bradicardia marcada puede causar fatiga rápida en las actividades diarias, mareos e intolerancia al ejercicio. Después del tratamiento adecuado, el ajuste de medicamentos o la aplicación de marcapasos, en la mayoría de los pacientes aumenta el nivel de energía y mejora notablemente la calidad de vida.

Prof. Dra. Kadriye Orta Kılıçkesmez es una de las figuras destacadas en el campo de la cardiología en Turquía. Nació el 24 de enero de 1974 en Tekirdağ. Tras completar su formación universitaria en la Facultad de Medicina Cerrahpaşa de la Universidad de Estambul, eligió la cardiología como especialidad y realizó su formación especializada en el Instituto de Cardiología de la misma universidad. En 2015, fue designada por la universidad para fundar la clínica de cardiología y el laboratorio de angiografía de Şişli Etfal. Kadriye Kılıçkesmez, quien se convirtió en profesora en 2017, fundó en 2020 la clínica de cardiología y el laboratorio de angiografía del Hospital Prof. Dr. Cemil Taşçı y aseguró que la clínica se convirtiera en una clínica de formación.
